Dirección: Chan-Wook Park
País: Corea del Sur
No soy fanático de las películas de vampiros, pero cuando una historia me sorprende con acciones que no vi antes o formas de narrar que no esperaba, captura mi atención. Aquí, con un sacerdote católico en oriente que lucha para combatir su condición de vampiro, su sed de sangre y de pasión, me confieso capturado.
Escenas geniales una tras otra, una muestra del dominio de este director sobre el ejercicio de narrar.